La Misión de Jesús: Viviendo el Reino Aquí y Ahora

Mensaje por: Miguel X. Vargas

"El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar la Buena Noticia a los pobres. Me ha enviado a proclamar que los cautivos serán liberados, que los ciegos verán, que los oprimidos serán puestos en libertad, y que ha llegado el tiempo del favor del Señor." — Lucas 4:18-19
¿Alguna vez te has preguntado qué significa realmente seguir a Jesús en el mundo de hoy? ¿Cómo podemos hacer lo que Él hizo en medio de nuestras rutinas diarias, desafíos laborales y relaciones familiares?

Este domingo exploramos juntos la misión de Jesús y cómo está conectada profundamente con nuestras propias vidas. Permíteme compartir contigo algunas reflexiones que espero resuenen en tu corazón mientras navegamos esta semana.

El Reino no es solo el futuro, es ahora

Una de las verdades más transformadoras que encontramos en las enseñanzas de Jesús es que el Reino de los Cielos no es simplemente un destino futuro — es una realidad presente que podemos experimentar hoy. Como lo expresó Dallas Willard: "El Reino de los Cielos es la realidad presente del gobierno de Dios en la vida de las personas."

Cuando Jesús regresó a Galilea "lleno del poder del Espíritu Santo" y declaró su misión en la sinagoga de Nazaret, estaba anunciando que la esperanza largamente esperada de Israel se había cumplido en Él. El Rey había llegado, y con Él, su Reino estaba irrumpiendo en nuestra realidad.

Esto significa que no tenemos que esperar hasta el cielo para experimentar la transformación, libertad y sanidad que Jesús trae. El Reino está disponible aquí y ahora para todos los que se someten a la voluntad de Dios.

La misión de Jesús revela el corazón de Dios

Cuando escuchamos las palabras de Jesús en Lucas 4, vemos un hermoso retrato del corazón de Dios:
  1. Buenas noticias para los pobres — El pecado empobrece, pero Jesús trae esperanza a quienes sienten que no tienen nada. No importa si tu pobreza es económica, emocional o espiritual, Jesús ofrece un nuevo comienzo.
  2. Libertad para los cautivos — ¿Qué cadenas te atan hoy? ¿Es el estrés, la ansiedad, la soledad, o quizás patrones de pensamiento negativos? Jesús vino a romper esas cadenas, no solo a predicar sobre la libertad sino a ser nuestra libertad.
  3. Vista para los ciegos — En un mundo inundado de información pero hambriento de verdad, Jesús viene a sanar nuestra ceguera espiritual. Él es la luz que nos ayuda a ver el propósito divino en medio del caos de la vida cotidiana.

Querido amigo, esta no es solo la misión de Jesús hace 2,000 años — esta es su misión continua a través de nosotros hoy.

¿Cómo hacemos lo que Jesús hizo?

En nuestras propias fuerzas, es imposible vivir como Jesús vivió. Es como intentar encender una bombilla sin conectarla a la corriente. Pero afortunadamente, tenemos dos herramientas poderosas:

1. El Espíritu Santo nos capacita
El mismo Espíritu que capacitó a Jesús para su ministerio está disponible para nosotros. No es solo para unos pocos "súper cristianos" — si sigues a Jesús, su Espíritu vive en ti.
Esta semana, te invito a comenzar cada mañana con una simple oración: "Espíritu Santo, lléname hoy. Dame el poder para vivir como Jesús vivió y amar como Él amó."

2. La misión es clara
Jesús nos dejó instrucciones claras: "Vayan y hagan discípulos... enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado" (Mateo 28:19-20).

Esta no es una misión opcional para especialistas religiosos. Es el llamado de cada seguidor de Jesús. Estamos llamados a llevar las buenas noticias, proclamar libertad, y ayudar a otros a ver la verdad de Dios.

El Reino en tu vida diaria

He estado reflexionando sobre cómo el Reino de Dios se manifiesta en las diferentes etapas de nuestras vidas:
  • En la niñez, el Reino se revela a través de la inocencia y el asombro.
  • En la adolescencia, a través de la formación de identidad y las amistades que nos guían.
  • En el noviazgo y matrimonio, a través del amor sacrificial y la gracia diaria.
  • En la paternidad, a través de momentos de enseñanza y el crecimiento que vemos en nuestros hijos.
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ecuerdo un momento particularmente difícil en mi vida cuando mi pequeña hija Maia me dijo con absoluta confianza: "Dios te va a cuidar." En ese instante, el Reino de Dios se sintió más real que cualquier circunstancia que estaba enfrentando.

Como nos recuerdan las bienaventuranzas, a menudo es en nuestros momentos más difíciles y oscuros cuando estamos más cerca del cielo.

Tu parte en esta misión

"Un discípulo es una persona que ha decidido que lo más importante en su vida es aprender a hacer lo que Jesús dijo que había que hacer." — Dallas Willard

Querido hermano, querida hermana, Jesús no solo vino a salvarte, vino a usarte. A convertirte en un mensajero de su luz y amor en este mundo que tanto lo necesita.
La pregunta que quiero dejarte hoy es: ¿Lo estás dejando? ¿Estás permitiendo que el Espíritu Santo te llene completamente? ¿Estás participando activamente en su misión de hacer discípulos?

El camino de Jesús no es fácil — es un camino estrecho que requiere morir a nuestro egoísmo diariamente. Como dijo Bonhoeffer: "Cuando Cristo llama al ser humano, le pide que venga y muera."

Pero lo que parece una locura es en realidad el camino hacia la mayor libertad. En rendirnos a Él, encontramos la vida abundante que tanto anhelamos.

El Reino de los Cielos no necesita que lo hagamos más relevante — es y siempre será la mejor noticia para todo corazón humano. Nuestra tarea es simplemente vivirlo y compartirlo, hoy y todos los días.

Para reflexionar esta semana

"Un discípulo es una persona que ha decidido que lo más importante en su vida es aprender a hacer lo que Jesús dijo que había que hacer." - Dallas Willard

"El Reino de los Cielos es Dios reinando. Está presente allí donde se hace lo que Dios quiere que se haga."

"Jesús es la buena noticia que nunca deja de ser relevante. Su llegada cambió todo, y sigue cambiando vidas hoy."
¿Cómo te sientes al pensar que eres parte de la misión de Dios? ¿Dónde crees que Dios quiere usarte específicamente?

Eliud Morales