Lo que hay dentro de la taza Copy

Basado en el mensaje predicado por Billy Morales

Confieso que, cuando escucho la Gran Comisión, mi mente se va directo a las estrategias. Cuántos grupos tenemos, quién está discipulando a quién, qué material vamos a usar. Llevo años pastoreando con esa frase en la pared.

El domingo de nuestro 35 aniversario, Billy Morales, de Nexo, me sacó de ahí con una pregunta sencilla: si sabemos que Jesús nos mandó a hacer discípulos, ¿por qué nos cuesta tanto multiplicarnos?

Billy empezó con algo que me dolió por lo cierto: somos buenos invitando gente a la iglesia, pero somos malos acompañando a la gente que invitamos. Y nos recordó que en el mundo de Jesús un discípulo era un aprendiz, alguien que no solo acumula información, sino que busca reproducir la vida de su maestro.

Luego nos llevó a Juan 14. Jesús acaba de anunciar que se va, y Felipe le pide que les muestre al Padre. Jesús le responde: «Felipe, ¿he estado con ustedes todo este tiempo, y todavía no sabes quién soy?» (Juan 14:9 NTV).

Todo este tiempo. Felipe estuvo ahí. Vio los milagros, escuchó las enseñanzas, comió en la misma mesa. Estaba cerca. Pero cercanía no es lo mismo que conocimiento.
Billy fue muy honesto. Dijo que, estudiando este pasaje, se dio cuenta de que muchas veces había usado su conocimiento como escudo, para no mostrar que no tenía una relación íntima con el Señor. Y nos dejó una frase que todavía estoy masticando:

«El conocimiento puede ser utilizado como un indicador falso de intimidad.»

Yo me quedé ahí. Porque los pastores sabemos mucho. Sabemos la liturgia, sabemos los textos, sabemos cómo se dice una oración bonita. Y es posible saber todo eso y seguir en las gradas. Como lo dijo Billy: va a ser imposible multiplicar lo que no conocemos.

Después vino Juan 14:21: «Los que aceptan mis mandamientos y los obedecen son los que me aman». Billy nos hizo notar que aquí Jesús define qué es amarle, y que no nos toca a nosotros redefinirlo. No puedo decir «no soy obediente, pero me congrego». No puedo decir «no soy obediente, pero estoy en un ministerio».

Pero lo que más me ministró fue lo que vino después. Billy confesó que, para él, la obediencia siempre había sonado a esfuerzo sobrehumano: obligarse a hacer lo bueno que no quiere y restringirse de lo malo que sí quiere. Y dijo que el problema es que hemos definido mal el lugar de donde nace la obediencia. No nace de nuestro control. Nace del amor. Y el amor nace de conocerle.

Lo ilustró con su propia historia de amor. Conoció a su esposa a distancia, en plena pandemia, por videollamada. Sus amigos pensaban que estaba loco. Y él lo entiende: «el que no se encuentra en la relación no sabe lo que vale». Desde afuera, seguir a Jesús también se ve loco. Hasta que lo conoces.

Luego llegamos a la vid. El Padre poda las ramas que dan fruto para que den más. Billy dijo que los cristianos nos hemos hecho expertos en fingir que todo está bien, y nos compartió algo que aprendió en su propio proceso de libertad: «Dios no va a arreglar algo que tú puedes fingir».

Y al final, lo más básico: permanecer. Orar. Leer la Palabra. Billy dijo que cada vez que ha sentido distancia con el Padre, el que se alejó fue él. Dios siempre estuvo ahí, con los brazos abiertos.

Para esta semana

Billy terminó con una frase que quiero hacer mía: lo mínimo que puedo hacer es conocerle, amarle y vivir para Él.

Te esperamos este domingo en Theopolis. Y si quieres caminar esta semana con este mensaje, descarga la guía de oración y reflexión de 7 días en el App Iglesia Theopolis.
Y si quieres que el domingo no se quede en el domingo, regístrate en

iglesia-theopolis.kit.com/eaee6cc88e.

Cada semana te llega a tu correo una herramienta para practicar en casa, la guía de cada mensaje y las series que vienen.

— Pastor Sammy
¿Quieres profundizar en estas verdades? Hemos creado una guía de oración y reflexión de 7 días para ayudarte a vivir estas cuatro herramientas cada día. Descarga la aplicación Iglesia Theopolis y ve a la pestaña "Conocer" para acceder a estos recursos. 

Este mes en Theopolis: >>> enlace<<<
Más herramientas: >>> enlace a herramienta <<<

Recuerda: la transformación genuina no ocurre solamente los domingos. Ocurre en los días entre domingo y domingo. 
 

Eliud Morales